Toronto volvió a vivir la emoción del fútbol femenil con un lleno total en el York Lions Stadium. Las gradas vibraron con el apoyo incondicional de la afición, quienes esperaban ver a su equipo, el AFC Toronto, llevarse los tres puntos en casa frente a un sólido Vancouver FC. Y aunque el ambiente fue espectacular, el marcador final dejó una sensación amarga: empate 1-1 con un gol de último minuto por parte de la visita.
Desde el silbatazo inicial, Vancouver se mostró con más intensidad. La primera jugada de peligro fue para ellas, incluyendo el primer tiro de esquina al minuto 2. Toronto respondió con un disparo al arco en el minuto 7, protagonizado por A. Cathro tras un tiro de esquina, pero los primeros 10 minutos fueron claramente dominados por Vancouver, tanto en posesión como en generación ofensiva.

Durante los primeros 15 minutos, Toronto lució desorganizado y flojo, con pocas conexiones entre líneas y sin claridad al frente. Vancouver aprovechó esos espacios y creó las jugadas más peligrosas, aunque sin concretar. No fue sino hasta el minuto 34 que Toronto logró una llegada de verdadero peligro, seguida por un tiro de esquina en el minuto 36 que por poco termina en gol.
Ya en la segunda mitad, Toronto ajustó y mostró una cara diferente. El equipo tuvo mayor control del balón y mejoró en posesión comparado con el arranque del partido. Sin embargo, persistieron los problemas de comunicación en el campo y la falta de precisión al momento de atacar.
El punto más alto del partido llegó al minuto 84, cuando Toronto rompió el cero tras un tiro de esquina perfectamente ejecutado que A. Kizaki remató de cabeza al fondo de la red, desatando la locura en las gradas. Con solo cinco minutos restantes, todo apuntaba a una victoria en casa. Pero el fútbol es cruel cuando menos lo esperas. En el minuto 94, Vancouver igualó el marcador en la última jugada del partido. J. De Filippo aprovechó un descuido defensivo para marcar el 1-1. Todo esto después de un cambio tardío por parte del técnico de Toronto que claramente buscaba hacer tiempo, pero que desorganizó al equipo y permitió ese gol innecesario.

Ese cambio en el minuto 94 fue totalmente innecesario y costó caro. En lugar de fortalecer la defensa o cerrar filas, el movimiento rompió el ritmo y la concentración de las jugadoras. Un error táctico que terminó quitándole la victoria a un equipo que había logrado darle vuelta al inicio flojo demostrado al inico de partido . Es momento de que el cuerpo técnico evalúe mejor sus decisiones en momentos críticos.
La calidad está. La afición responde. Pero el margen se achica. ¿Será esto un aviso… o solo el comienzo de algo grande? ¡Te leemos!








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